19 mayo 2007

Prima nocte

Fue una experiencia digna de ser recordada, valorada y por la que debo agradecer profundamente. Ayer en la noche tuve mi primer encuentro cercano del tercer tipo con un ovni automático. Ja, ja.

Resulta que entre broma y broma, le dije a Oscar que, como él estaba ocupado con Mitzy, me llevaría su vehículo. Me senté en el asiento del conductor y estuve haciendo puras travesuras. Cuando salió, me dijo: "Pues ahora llévatela". "Ah, no", respondí, "aún no estoy listo". Y era verdad, estaba temeroso de muchas cosas.

Cuando llegamos a mi fraccionamiento detuvo la camioneta. Sabía sus "negras" intenciones, pero hice lo posible por navegar con bandera de tonto. Al final no funcionó. Se soltó el cinturón y me dijo: "Ahora sí, de aquí a tu casa" (o algo así) Nos bajamos e intercambiamos lugares. Yo estaba muy nervioso. Me dio algunas instrucciones de último minuto que sinceramente no recuerdo bien. Demasiada adrenalina me embota el cerebro. Ja, ja, ja.

Me subí con más miedo que ganas, pero con una curiosidad que me quemaba. Lo había visto hacerlo tantas veces, parecía tan natural en él... pero yo, ¿podría? No me imaginé un mal escenario, de hecho mi cabeza estaba enfocada en sentir aquello, en dejar que la práctica fuera haciendo lo que sería de mí. Era muy emocionante.

Llegamos a la esquina de Av. Trinidad de las Huertas, muy lindo. Una vuelta de no sé cuantos grados, pero estoy seguro que no fue una vuelta sencilla... y yo: pues vas, m'ijo, que si no, no vas a aprender nunca. "Después de éste" (Era un Beetle negro, ¡gran augurio!) Entré, y tardé un poco en encontrar el fluir. Me sentía como Luke cuando empuñó la espada de luz por primera vez y se entrenaba con Obi Wan.

"Deja que fluya, solito, esto tiene un impulso" Las sabias explicaciones de Oscar que fueron de una ayuda enorme. De pronto, un exceso en mi pata y ¡fum! volante a derecha, a izquierda... Y por mi mente pasó mi mal manejo en los juegos de Gran Turismo que me echaba con Memo. Pero por fin había entendido que el carro se jala solo. Así que sólo era cosa de controlar mis pies, mis ojos, mis manos, mis nervios, mis esfínteres (puag!) Y todo al mismo tiempo. Lindo, ¿no?

Y así llegamos a la casa. Vi las chayas y sentí que Ulises veía ïtaca. Pero ahí no había terminado la travesía. No iba a dejar la camioneta ahí, ¿verdad? Y la experiencia de estacionarse... bueno, no lo hice "tan pior". Tuve mis problemas al calcular el espacio, al entender como funcionaba la reversa. Pero después de una breve y magistral explicación, pude dejar el lindo mueblecito en su lugar. Bueno, casi, porque comprenderás que terminé a medio metro de la banqueta. Ja, ja, ja.

Ha sido la primera vez que estoy con un volante en las manitas. Automático y todo, la experiencia me parecio fenomenal. Y lo que me preocupa es que es adictivo. Lo supe cuando sentí el vehículo bajo mi pie derecho... un influjo poderoso ante el que mis sentidos alerta deben estar; o controlando mis acciones terminará.

Un agradecimiento especial a Oscar, por la experiencia, la paciencia y la amistad.

PS También Oscar iba alerta, porque según él me iba a grabar... y se le olvidó. Jojojo.

5 comentarios:

  1. honestamente Coronel, pensé otra cosa.. ajjaja, ya ve, mi mente cochambrosa! jejeje :P

    bien por la manejada!

    ahora, a andar en patineta! :D

    saludos. buen día Otto.... un abrazo fraterno.

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  2. MMM... Algo le pasó a mi cosa ésta (la computadora, o la www) ya había escrito algo y de repente (pluf) me sale un error en la página, se debe cerrar... me enojé pues me había salido bien lindo... Bueno, en primero me dió gusto encontrarte hoy :D, Ok, el texto anterior decía más o menos así... No recuerdo la primera vez que manejé, creo que fue algo tan traumático que lo bloqueó mi mente, jejeje, y después de la primera, no me dió mucho miedo seguir conduciendo, pues donde aprendí a conducir (en carretera, con mi padre, una camioneta!!! :s) no había muchas personas, ni mucho tráfico... Pero cuando llegué a conducir en la ciudad me volví miedosa :S, y lo expresaba con mi mami, a lo que ella respondía que con la práctica se alcanzaba la perfección o se mejoraban las cosas, creo que mejorándolas es más factible vdd?, jejeje, de cualquier manera, espero sigas practicando y pues cuídate, Felicidades por el gran paso!!! se le agradece a Oscar por las atenciones, cuídense y pórtense bonito, se les quiere..- con ésto me despido... debo reponer fuerzas para mañana (es decir, dormiré... Ángeles

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  3. Hermanote, yo debo agradecerte muchas cosas a ti, y no me agradezcas del todo hasta cuando sepas CONDUCIR un automóvil :D Prepárate para lo que vendrá.

    Me gustó eso de "encontrar el fluir" jeje. Realmente fue tan espontáneo el empezar a compartir contigo experiencias y conocimientos automovilísticos, que fue emocionante y de enorme gusto cuando estabas atento al volante y el que de primeras, se logro mucho en ti en unos cuentos metros. Tus ganas y deseos por aprender me contagian y el día menos pensado, estarás manejando en cualquier carretera de la ciudad, admirando la experiencia propia de un conductor y que la podamos ver plasmada en tus letras compartidas con tus lectores. Y haciendo de tu experiencia un mundo de ideas y sensaciones que te acompañaran en todos tus viajes.

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  4. Leon
    Vaya, qué cochambrudo... jajaja
    Pero secretamente era la intención del título, captar un poco la intención de algún lector despistado.

    Angie
    Pues mira que tú tuviste un privilegio del que yo ciertamente no gocé... pero no me quejo. Soy feliz del maestro que tengo.

    Abue
    Qué si nos falta... uuuuu
    Claro que sí, tengo ahora el sueño guajiro de agarrar un vehículo y conocer mi México amado por las libres... si es que para cuando tenga mi propio carro aún quedan algunas. Ja, ja, ja


    Un abrazo fraterno a todos

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  5. Jajaja Oti! No podés tener tanto terror con un auto automático!! Es más fácil que andar en bicicleta!

    Pero bien, felicidades por esta primera vez. Las chicas dicen que las veces siguientes ya no duelen tanto. Yo no sé, yo lo disfruté desde la primera vez jajaja ;)

    Saludos.
    Acho.

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