11 enero 2007

Perdóname, Señor

Si, extenuado, caigo en medio del camino,
perdóname, Señor.
Si mi corazón vacilara un día ante el dolor,
perdóname, Señor.

Perdona mi pusilanimidad.
Perdona por haberme detenido.

La magnífica guirnalda
que ofrecí a Dios esta mañana,
está ya marchitándose;
su belleza se desvanece.
Perdóname, Señor.
I. Larrañaga

1 comentario:

  1. Pusilánime, ahh esa palabra me encanta.
    ¿Coroneeeeelllll, ya salimos?



    jaja esas piernas en cualquier momento se quebrarán y reiré mucho seeeeee!!!!

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