06 septiembre 2007

Pallida Mors

Según las cuentas de blogger, ésta sería la entrada número 285. En realidad es otra, pero lo importante es que es la última en una de las mejores máquinas que he tenido. (Ja, ja, ja... el que ha tenido tantas) si no la mejor. Nix se va mañana a otras tierras, a sufrir y gozar de otros dedos. Y .. todo lo demás que se pueda decir como un adiós a mi maquinita feliz.

Podría jugar con la idea de un réquiem para Nix, pero eventos sucedidos en la última semana me lo impiden. Mi tía Catalina falleció el pasado domingo, sus cinco hijos ahora tendrán que afrontar la vida solos, pues mi tío se fue hace 10 años, en marzo.

Mis planes para pasar un rato en Miahuatlán se vieron alterados, obviamente. Ayudé cuanto pude, y no sé, por diversas circunstancias acabé más metido de lo que suelo hacer, más preocupado, no sé... Hubieron muchas cosas, las más de las cuales me guardo para mí, para lo que mi corazón pueda digerir después... Mientras escribo mis dedos tiemblan, y es que el cuadro que vi cuando llegó el cuerpo de mi tía fue conmovedor en extremo. Los cinco hermanos, abrazados con todas sus fuerzas, frente al féretro, con los dos mayores en los extremos, dando fuerza y cobijo a sus hermanos menores, buscando y sacando el valor y el coraje no sé de qué parte del alma que nunca se rinde. Fueron minutos largos, los amigos de un grupo cristiano tocaban cantos, los presentes con un respeto tenso mirábamos aquello sin atrevernos a interrumpir a quienes debían sentir el más profundo y horrible de los dolores...

Tampoco pensé visitar el panteón. Me sirvió para despedirme de mis raíces, puestas en tierra como debe ser lo más natural. Que ellos me ayuden desde donde están para tener éxito en esta nueva empresa. El hecho me trajo a la cabeza una serie de eventos posibles en este año, cuánto me he de perder al estar allá, y cuanto no quiero hacerlo y espero que me esperen... tuve mucho miedo de no volver a ver a alguien más. Al final comprendí que en vida he gozado con quienes he querido y eso tiene el mayor valor en mi corazón, son esas experiencias las que atesoraré y lo que mi corazón recordará, más allá de una tarde en un campo de cruces.

Recordé también que Isabel Allende nos dice cosas sobre los recuerdos, que van en blanco y negro, que los olvidamos. Supe que no tenía que tomar fotos porque lo importante es la memoria del corazón. Digamos que este viaje a Miahuatlán fue una experiencia de profundización y reencuentro que vino en el momento justo.

Que Dios tenga un sitio especial para mi tía Cata, y ayude a sus hijos a salir adelante.
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Espero que si llega un momento de transcición para alguno de mis queridos me lo digan a tiempo.

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Son pocos los días que faltan para el viaje, el inicio, zarpar... bueno, despegar. Estoy cada vez más nervioso, emocionado... y todo lo demás. Y las noticias siguen llegando. Hera, estoy contigo, aunque me lleve rasgarme el pecho y romper algunos vasos azules... Somos amigos, ¿cierto?

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Con todo el ajetreo y lo demás, sí me dio tiempo de ir al menos a mi templo parroquial a tomar algunas fotos, pongo una aquí sólo para que se den un quemón, ahí luego con más ánimos pondré lo demás en un álbum y enlazaré aquí.





A la mujer que pueda entenderlo...
What have I done to deserve such a fate!

02 septiembre 2007

40-3

Hay de pronto mil cosas por notar... porque después de un tiempo me he dado cuenta del camino que se recorre y que cada tres años hay una cierta renovaciòn en mi vida. Es peculiar, pero es verdad -al menos hasta ahora.

Cuando terminè la primaria, pasaron tres años más en los que lentamente me fui transformando en un adolescente febril. Luego, decidí un cambio radical para alguien que no había dejado su hogar nunca: vine a estudiar a Oaxaca. Tres años de bachillerato que me marcaraon para siempre y que tendrían repercusiones incluso muchos años después, así pasa cuando los hermanos de camino son leales y buenos como los que me encontré. Al terminar, me fui a Celaya para iniciar una aventura más, radical -se podría decir que más que la anterior. Duré tres años en el seminario, por diversas causas me salí y volví a mi tierra. Entré a estudiar la licenciatura en el centro de idiomas, recién elevado al grado de facultad. Y hoy, después de tres años de estudio, una nueva misión se presenta.

Sí, esto de los tres años parece cumplirse. Soy un caminante muy inquieto. Me hace feliz todo esto, con todo y las complicaciones que han habido en el camino, con todo y las que me esperan allá para hacerme crecer y creer una vez más en quién soy, de dónde vengo y hacia dónde quiero ir. Sigo teniendo sueños, a pesar de que algunos ya ni siquiera me hablen, o no sepa donde dejé el último que se escapó una mañada de domingo. Sigo esperando por aquello que me confirme en mis propósitos, que me haga saber que toda esta lucha tiene sentido y ha valido la pena. Mientras eso llega, quiero seguir luchando.

Salgo para Kalamazoo el martes 11 de septiembre, a las 12:00 en el ADO. Un salto más hacia lo desconocido, que es mi elemento, según me parece ahora. Voy más sereno, más maduro que a los 17 años, menos frustrado y amargado que a los 20... tengo un buen balance.

Aunque no todo cambia: mi ojo sigue igual que cuando comencé la prepa... sigue dando lata, está igual de enfermo, a pesar de que hay veces en que se olvida que lo está y somos más felices. Dentro de todo esto he aprendido lecciones hermosas, dolorosas, conmovedoras. Antes de irme tengo que pasar a ver al médico para que haga los últimos arreglos con respectoa este ojo mío que resiente mis erráticos cambios de humor.

Ahora tendré el tiempo para hacerlo con calma porque ya terminé mi tiempo en el servicio. Siberia se acabó. Hoy me fui y después de seis meses me voy satisfecho con todo lo que pude hacer. Si en algo pude ayudar, me doy por bien servido. (Claro, eso tiene que quedar en una constancia después, ¿no? Pero el balance más importante no se asienta en un papel, sino en un lugar más profundo) Me fui casi en silencio, pues el director no estaba, Ana no va los sábados y la coordinadora estaba en una junta. Apagué las luces y espero que quien venga y trabaje sea feliz y haga su mejor esfuerzo por sacar adelante todo cuanto se haya de necesitar.

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