08 agosto 2006

Preludio Girón

Nadie se va a morir, menos ahora
que esta mujer sagrada inclina el ceño.
Nadie se va a morir, la vida toda
es un breve segundo de su sueño.
Nadie se va a morir, la vida toda
es nuestro talismán, es nuestro manto.
Nadie se va a morir, menos ahora
que el canto de la Patria es nuestro canto.

Esta noche está destinada a que los hombres que han levantado la voz no se detengan. Esta noche está hecha para velar las armas, como templarios en espera de cimitarras. Esta es la noche en la que la esperanza se queda suspendida, en un hilo delgado. Esta es la noche del preludio porque hay un anuncio de violencia oficial.

Mientras mis dedos se deslizan, escucho a Miguel por Radio Universidad. Nuestro querido bastión sigue su marcha contra la opresión que en estos días se ha recrudecido. Este es el tiempo en que Oaxaca vela. Hay tensión, pero no temor. Ni la metralla, ni el gas, ni la amenaza amedrentan a los que viven y respiran la esperanza de vivir libres. La psicosis y el estrés quieren comérselos vivos, pero ellos no pueden con el ímpetu fervoroso de un pueblo que se volva a las calles.

Nuestro hermano León está ahora velando en las antenas del Fortín. Nuestra hermana Sue está preocupada desde su trinchera, atenta a lo que pasa aquí en Oaxaca. Nuestros compañeros se han repartido entre los campamentos dispuestos a todo. No negamos el nervio que recorre a quienes están allá; pero puede más el hambre de justicia contenida por tanto tiempo.

"Si ha de tronar, que truene", dicen en Miahuatlán. Ahora ya. No más rumores y psicosis, no más paranoia. Ulises tiene que caer. No podemos permitir que el homicidio del Dr. García Tapia quede impune. Hoy en la noche su carro fue baleado en el centro. ¡Ya basta! Ni un muerto más.

Dios guarde a los valientes que velan esta noche. Sabemos que Él libera a los oprimidos, que está de parte del pobre, del perseguido, del desplazado. Más allá de lo que nuestros "líderes" religiosos puedan decir. Ellos sólo hablan de lo que han leído... no de lo que han vivido. Es hora, hermanos.

Es de madrugada... seguimos en espera.
Mañana espero contar cosas mejores, sin sangre...

04 agosto 2006

Finitur

Hoy es viernes. Comprendo un poco mejor la frase de: "¡Por fin es viernes!" Las últimas cuatro semanas me la pasé con las mañanas ocupadas. Trabajé como maestro de español para un grupo de extranjeros venidos de Texas. La experiencia fue novedosa y muy útil.

A diferencia del año pasado, en que trabajé con sólo una estudiante dando clases de historia, me tocaron dos grupos. A los principiantes les enseñé gramática y a los avanzados fueron dos semanas de "conversación" y dos de gramática. Con mis principiantes no hubo mayor problema, gente muy animada, dispuesta; aunque me aclaraban que no venía por créditos, así que no debía evaluarlos. El otro grupo, avanzados, no tenía idea de cómo había llegado a español 3... jajaja. Se hizo lo que se pudo.

Termino contento estas cuatro semanas. Conocí a gente muy valiosa e interesante. Y el compartir con ellos a diario me dejó un muy buen sabor de boca. Agradezco a Dios la oportunidad de haberlo hocho. Además me ayudó a entender lo que un maestro "se sopla" cuando su clase simplemente no le importa la materia que imparte. Y considerando que mi calificación vale para puro sorbete, pues mi condición estaba un poco precaria.

Bueno... mañana será la ceremonia de graduación. Y considero seriamente que el único que quiere que se haga es el maestro Naranjo. Los alumnos quisieran el día libre. En realidad vienen a pasear. ¡qué más da!, hay que ir.

Y el lunes será muy posible mi viaje a Miahuatlán... creo.