28 agosto 2007

Conectes

"Yo le digo" es una frase muy común en nuestros días. (y en los de otros)

De un momento a otro, uno se convierte en mensajero de noticias diversas para los demás, a veces intencionalmente, otras no tanto. Y luego, el mundo es un pañuelo, de pronto las noticias de unos pasan fácilmente de un sitio a otro hasta llegar a donde no pensábamos. Las personas se conocen y los enlaces se establecen a través de una red compleja y simple a la vez. Compleja en tanto su entramado es aleatorio y simple en tanto no requiere más que haya dos o más hablando para que todo el proceso se lleve a cabo.

Cuando se vendió mi primera máquina, Oscar tuvo mucho que ver. Me animó a que la pusiera en venta y hasta un comprador halló -obra del destino. Luego, en cuestión de meses se armó de una serie de artículos que nos hicieron proclamar éste como "El año de las adquicisiones".

Hoy se armó otro conecte que ojalá resulte. La generala del Coronel se interesó por Nix, pero mi padre ya había cerrado un trato en Miahuatlán. (Así es, Nix estará en tierra de chewakas) Y por no quedarme con la espina, le dije que el Oscar estaba tratando su VAIO. Ojalá se arme, de algún modo sería algo bueno para cada una de las partes y yo estaría feliz de haber contribuído.

Así, el mundo es pequeño y los enlaces se siguen produciendo. Tengo nueva -casi- cámara, cambié la mía por una con mayor resolución. La nueva cámara es -todavía es- de Aurea. Le daré la cámara y una diferencia :) jejejeje.

Este sigue siendo el año de las adq. Y Mitzy se unió con su nueva MAC. Qué fuerte... ¡cuánta tecnología nos cambia la vida!

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Ayer me sentí algo a disgusto. Lo tengo que poner... porque si no, se me podría olvidar. :) jajaja

Cada año, la facultad manda dos de sus alumnos a Kzoo. Este año fue el primero de la admon. de Rufino. Estoy de acuerdo en que hayan errores y pequeñas pifias propias de la novatez, pero de eso a lo que ha estado pasando, pues ya hay una gran diferencia, de alguna manera.

Si son ellos quienes nos están enviando, quienes pagan nuestros pasajes de ida y vuelta, ¿no sería lo más natural que procuraran hacer sus presupuestos y cotizaciones? ¿No sería normal que supieran al menos cuáles y cuántos son los gastos para el trámite de la Visa, el pasaporte y lo demás? Si no por experiencia propia, al menos por referencias. Pero no, simple y llanamente nos lanzan a hacer cotizaciones y otras labores que sólo a ellos corresponden.

Tampoco estoy muy de acuerdo con la política de los reembolsos. Hay un principio muy simple, si cada año hay un viaje para Kzoo, ¿no es normal, un gasto de rutina, podríamos decir? Entonces, ¿de dónde acá conque las pólizas tienen que estar "plenamente justificadas"? ¿Es que acaso rectoría no les cree que hay un convenio, una beca? Si necesitan tener todo bajo su control, entonces deben ser ellos quienes muevan el dinero, no nosotros. Es ilógico.

Dora y yo ganamos una beca, no les estamos robando; no somos porros en busca de canongías, ni pretendemos hacer un fraude millonario. La escuela puede gastar en otros menesteres, comidas y fiestas, pero a los becarios hay que mantenerlos a raya. No están pagando más que el viaje y los trámites, ¡por Dios! Kalamazoo nos da todo: colegiaturas, hospedaje y alimentos, hasta un seguro médico. Me indigna el trato que, a veces, recibimos.

En parte agradezco que no hayan movido más que los dedos necesarios, así pude(imos) aprender cómo se hace. Tal vez algún día cercano nos servirá todo eso. Cuando pienso que falta poco para llegar a Kzoo, me emociono tremendamente... algo me dice que el trato será diametralmente distinto. Espero que algún día este país deje de ser la olla de cangrejos en que se ha convertido.

Y ya, porque ya me desahogué... esto queda aquí, ya sabes, querido lector: mis desvaríos.

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26 agosto 2007

Panta Rei II

Un amigo mio dijo cuando se cambió a nuestro grupo de inglés: "change is good" y así justificó su sorpresivo movimiento. Cuando tuve una clase sobre dialéctica, fue estremecedor saber que, queramos o no, el cambio nos llega, nos lleva. Vivimos en un constante devenir y vamos transformando a la par que nuestro entorno. En los últimos textos he puesto comentarios relativos a las distintas metamorfosis que -de un modo u otro- me ha tocado vivir o ver.

Anoche, no sé bien porqué, no pude dormir. Bueno, más bien el sueño me venció hasta las 3 -quizá un poco más- mi corazón acelerado y la boca reseca. Una vuelta, otra... nada. Me puse a pensar -cosa que como sabes me da por hacer de vez en cuando, sobre todo en mis tiempos de ocio- que estoy a punto de iniciar, ineludiblemente, un cambio más en mi vida. Siento algo raro en la boca del estómago cada vez que lo pienso seriamente.

Mi tiempo en Oaxaca se extingue algo más rápido que la pabesa de la canción. Si, como todo está planeado, salgo el 12 de la ciudad de México, mi salida de Oaxaca debe ser el 11 (hora por confirmar) Eso nos deja con menos de 20 días aquí. Hay un sabor agridulce en todo esto: es un querer que llegue, pero desear que tarde. No sé si me explico... soy raro. Me siento feliz de haber conseguido esta beca, pero luego -a veces- me dan golpes en las vísceras y como que no sé qué sentir exactamente. En poco tiempo, a fin de cuentas, no tendré más que adaptarme lo más pronto posible al "you" y el "well".

Hay una situación algo compleja de este lado. Mi padre ha venido estando mal del riñón los últimos meses. Lo mandaron a diálisis, no quiso, ahora se trata con homeopatía. Su estado ha devenido en una estabilidad que inspira la tensión que se vive en casa. No es tan simple como cruzarse de brazos y seguir adelante, mi padre ha sido la columna fuerte de la familia, aún con su intermitente presencia. De un momento a otro, mi madre ha tenido que levantarse y sostenerlo todo -o casi todo- por encima de sus propias dolencias.

Irme no es tan ilusorio entonces, ¿verdad? Mi presencia puede no cambiar en nada el estado de salud de mi padre, es verdad; tampoco puedo hacer que mi madre se preocupe menos... es simplemente que mi panorama se complica y llega la hora de tomar decisiones, y eso implica una renuncia, después de todo. Y yo que pensé que lo de las renuncias era exclusivo de... algún otro tiempo y lugar. ¡Vaya!

A mi hermana le esperan tiempos duros también por su situación matrimonial. Las cosas ya no van como antes, de todo lo que se pensó o soñó, ni rescoldos, ni ruinas que merezcan ser vistas. Ya no sé donde empezó el dolor, pero ahí está, pegándole a todos por igual. Y la niña que ya no será niña en unos meses... bueno, es que ya es una adolescente con todo lo que implica para una madre que, de facto, está sola. Cada quien es responsable de su vida, es verdad, pero no puedo dejar de pensar un poco en esto también.

Hay, empero, algo que me quedó muy marcado: palabras -letras- de una persona muy especial en mi vida: No voy a salvar al mundo. Aquello que esté en mis manos, haré lo posible por lograrlo y pondré mi empeño en salir avante en las pruebas que, a título personal, me toque pasar. Más no puedo hacer, sería engañarme, presionarme y frustrarme al reconocer mi impotencia. Sí, la impotencia cala hondo, pero es una parte más de la naturaleza humana. (Por eso quizás tenemos dioses omnipotentes)

El cambio es bueno, sí, porque después de todo nos muestra que seguimos siendo flexibles ante lo que la vida nos presenta. Cada uno vivirá sus propios retos y enfrentará sus miedos en este caminar continuo y -en ocasiones- extenuantes. Una cosa es cierta: Todo cambia.